Rentabilidad Dividendo y Valor de la Acción

La rentabilidad dividendo es la relación entre los dividendos que reparte una empresa y el valor al que cotiza la acción. Esa es la deficición en sentido amplio ya que hay aplicaciones particulares a este conocido ratio, como la rentabilidad dividendo esperada que toma la estimación de dividendos futuros o aquellos otros ratios que se diferencian en cuanto al denominador, esto es, matizando sobre el valor de la acción, ya sea con valores medios de un periodo dado o tomando otras referencias de valor. Generalmente se expresa en tanto por ciento.

RD = Dividendos x 100 / Valor de la acción

Sin duda, es una de las relaciones de rentabilidad más referenciadas y seguidas para invertir en bolsa por representar una síntesis clara, fácil de calcular  y reflejo directo de la retribución que se hace al accionista. Sin embargo ha de ser interpretado en su justa medida por el inversor de bolsa ya que la política de distribución de beneficios por parte de las empresas dista mucho y, en consecuencia, el comportamiento del valor de la acción también. En análisis contable se sabe que el resultado de la empresa forma parte del patrimonio neto y, por tanto, del valor de la ación (véase Valor Teorico de la Acción) y que un reparto de dividendos hace disminuir el patrimonio neto y al mantener el número de acciones hace que el valor de la acción sea menor.

Hay empresas que no reparten dividendos y, por tanto, sus beneficios pasan a capitalizar el valor de la acción (acciones de crecimiento) y las empresas que reparten beneficios, descuentan esa parte del valor de la acción lógicamente.

Simplificando, una sociedad que tenga beneficios y que los reparta totalmente, en teoría, debería mantener el valor de la acción si no se contemplan otros motivos o aspectos que hagan cambiar su precio. Sin embargo, sobre la misma simplificación, una sociedad que tenga beneficios pero que no los distribuye por la via de dividendos a sus accionistas hará aumentar el valor de la acción. Por tanto, sobre esta simplificación, una empresa que:

  • ni gana ni pierde ni distribuye dividendos tenderá a mantener el valor de sus acciones
  • ni gana ni pierde pero distribuye dividendos tenderá a disminuir el valor de sus acciones
  • tiene beneficios y no reparte dividendos tenderá a aumentar el valor de las acciones
  • tiene beneficios y los reparte totalmente por dividendos tenderá a mantener el valor de la acción
  • tiene beneficios y los reparte parcialmente por dividendos tenderá a aumentar el valor de la acción por la parte no distribuida.
  • tiene beneficios y reparte dividendos por importe superior a los beneficios obtenidos tenderá a disminuir el valor de la acción.
  • tiene pérdidas y reparte dividendos tenderá a disminuir el valor de la acción.

Por ello, la recomendación de muchos analistas técnicos de no contemplar la rentabilidad dividendo está fundada en ese sentido puesto que cualquer reparto del beneficio se descuenta del valor de la acción y, en definitiva, es lo mismo. Sin embargo, la rentabilidad dividendo si que representa una medida de retribución de rentas por una parte y, por otra, lleva implícita una correlación, dado que empresas con alta rentabilidad dividendo generalmente coinciden, a priori, con sociedades con capacidad de generar valor. Ahí precisamente recae la base de muchas recomendaciones de analistas fundamentales de invertir en acciones con alta rentabilidad dividendo aunque resulte indiferente al inversor que ese valor se distribuya por la via de dividendos o se quede en el precio de la acción, al margen de consideraciones fiscales o matizaciones sobre el tipo de interés del mercado.

Los dividendos descuentan valor pero eso no implica que el precio de la acción no pueda tender a subir (al margen de otras consideraciones del mercado) ya que una parte del beneficio, generalmente, no se distribuye vía dividendos. De ahí, que sea importante ver el pay out o parte del beneficio que no se reparte. Cuanto más bajo sea, más implicaciones tendrá para aumentar el precio de la acción con su efecto sobre la rentabilidad dividendo.

Sirva la imagen que acompaña este post para hacer un simil. En algunos árboles, caen hojas, estas descuenta el “peso” del árbol, pero si éste tiene capacidad de crecimiento, las hojas vuelven a salir.